Córdoba Coaching

Córdoba Coaching

martes, 23 de septiembre de 2014

La plena Consciencia

Ahora me pregunto ¿soy consciente de lo que experimento y pasa a mi alrededor en cada momento? Cuántas veces he dicho eso de "¡Qué rápida se me está pasando la semana!" o, más aún, cuántas veces alguien, pronosticando un transcurso vertiginoso e insulso del tiempo, me ha dicho "¡Ya mismo están aquí las Navidades!" J

Nuestra cabeza contiene multitud de pensamientos que nos pueden desviar del momento en que nos encontramos. Perdemos parte de la consciencia de lo que nos está pasando en el día a día y esta pérdida nos deriva a aislarnos del mundo en que vivimos, a volvernos menos sensibles ante nuestro entorno, a dejar pasar el segundo, el minuto, la hora, sin que nos demos cuenta. Cuántas veces nos ponemos a comer y ni siquiera saboreamos la comida, distraídos viendo la televisión. Cuántas veces paseamos y terminamos en nuestro punto de destino fijándonos en pocos detalles del recorrido realizado….

Esos incesantes pensamientos nos "secuestran" y nos impiden disfrutar de los pequeños placeres de la vida, nos roba concentración en lo que estamos haciendo ahora y nos pueden provocar un estado de continua "somnolencia" volviéndonos, a veces, espectadores de nuestra propia vida.

Mostrarme plenamente consciente es vivir intensamente, dejando atrás este sutil letargo que a veces me embriaga y, esto, es una ardua tarea. De las 16h que tiene un día (respetemos el sueño) posiblemente un % elevado pasan inadvertidas en este sentido, sin embargo, es cuestión de proponer bajar ese porcentaje, hay tanto que ganar que merece la pena hacerlo.

Hace unas horas ha comenzado el Otoño ¡Disfrutemos de Él plenamente!.


Mª José Chacón Aguilar



martes, 9 de septiembre de 2014

CRECER O PERECER

Septiembre es un mes que para mí representa mucho. Las vacaciones de días anteriores, que me han servido para desconectar, recargar mi fuerza y reflexionar, han ayudado también a sintonizar con cómo me encuentro y cómo me gustaría estar. Esto da paso a que, durante este mes,  ya con las ideas claras y frescas, comience a desterrar aquello que me supone un lastre y me centre en lo que realmente me merece la pena.

Representa un punto de inflexión en el año, una etapa de renovación y avance. Es el momento de aprovechar el tiempo y esto implica ponerme manos a la obra para evitar distracciones innecesarias que dificulten mi camino y que obstaculicen el poder disfrutar de mi vida.

Está claro que es poco fácil afrontarlo con esta perspectiva y, en algún momento, puedo percibirlo como la subida a una montaña, dura escalada. Sin embargo, la energía regenerada en el verano me da fuerza suficiente para emprenderla.

Una de las reflexiones que me venía a la cabeza era "Si me quedase poco tiempo de vida: ¿Qué sería para mí lo realmente importante? ¿me estoy centrando en esto?; ¿Qué relevancia le daría a las situaciones surgidas que considero como "conflictivas"? ¿realmente merecen tanta relevancia?..... hoy curiosamente me ha llegado el siguiente vídeo en el que aparece Claudio Naranjo, que con mayor acierto puede explicar esta reflexión:

Como diría Walt Disney: Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.

Mª José Chacón Aguilar

lunes, 21 de julio de 2014

El Tiempo en nuestras manos

¿Cuántas veces dejamos de hacer cosas (o de vivir momentos) por falta de Tiempo?¿Por qué esas 24 horas diarias se quedan cortas para la mayoría? No son ni 5 ni 10 ¡sino 24! Que sí, que es verdad, que, como media, 8 horas las invertimos en dormir (¡y benditas horas de sueño!), 8 horas en trabajar para los que puedan hacerlo (o más, según el caso, aunque también tenemos los días de descanso) y, el resto, ya lo asignamos en función de nuestras circunstancias y, sobre todo, de nuestra sensación del Tiempo.

¿Qué es eso de nuestra sensación del Tiempo? Se da cuando, por ejemplo, ante la proyección de una película de duración 2 horas, una persona que le ha gustado podría decir "se me ha pasado volando", mientras que otra, que le ha parecido soporífera, podría comentar "se me ha hecho eterna". La duración de la película para ambas personas era la misma (2 horas) pero su percepción del transcurso del Tiempo ha sido diferente. Este modo de vivir el Tiempo se llama Kairós. Las prioridades que marcamos se contemplan en la dimensión del Tiempo según Kairós y el determinar si algo es Importante o/y Urgente va a depender de esa sensación de Tiempo.

Por tanto, la pregunta ahora sería ¿sabemos distinguir entre lo Importante y Urgente? ¿todo lo Urgente es Importante? ¿todo lo Importante es Urgente?  Aquí está una de las claves para el buen aprovechamiento del Tiempo, el saber diferenciarlos. Ante una vida plagada de actividades, inquietudes e imprevistos, no podemos llegar a todo a la vez y, para evitar frustrarnos, es necesario priorizar. La mejor opción sería que lo Importante dejara de ser Urgente, permitiéndonos abarcar aquello que queremos de forma placentera, y, para ello, podemos contar con una buena aliada, la Planificación.

Sin embargo, para llegar a ser buenos planificadores, podríamos partir de la siguiente pregunta que sirve como premisa de gran transcendencia ¿Cuánto valoro el Tiempo? El Tiempo es limitado, y seremos más o menos productivos, nos sentiremos más o menos satisfechos, en función de su aprovechamiento, de ahí esa gran verdad que dice "el Tiempo es oro". Cada hora, cada minuto, cada segundo, cuentan para poder hacer lo que necesitamos y no podemos permitirnos el lujo de perderlos con banalidades. Por tanto, siendo tan vital para tener calidad de vida, es crucial que le demos al Tiempo el valor que se merece. Valorándolo, no permitiremos que los demás nos hagan perder el tiempo ni contribuiremos a hacérselo perder a los demás. Ese respeto mutuo nos ayudará también a armonizar las relaciones

Ahora que somos un poco más conscientes de que el Tiempo está en nuestras manos, ¿qué vamos a hacer con él?.


Mª José Chacón Aguilar

jueves, 3 de julio de 2014

¿Para qué desarrollar nuestra Inteligencia Emocional?

Hoy  me gustaría hablar de nuestra Inteligencia Emocional, de la importancia de gestionar nuestras emociones y de vivir observando nuestra vida, no pasar por ella de una manera autómata y poder elegir o ser consciente de nuestras emociones con nuestras palabras y pensamientos.


 Como ya sabéis seguimos adelante con nuestro pequeño proyecto empresarial por lo que no dejamos de formarnos, la semana pasada estuve en Madrid en un taller vivencial de Inteligencia Emocional de nivel 2; en estos cuatro días la finalidad del curso a través de dinámicas era sacar nuestro poder limitante, es decir, ser consciente de cuando dejamos de hacer cosas que queremos o que nos apetecen.  Encontrar ese diálogo interno y esos pensamientos que nos paralizan es básico para vivir el día a día. 
No es fácil encontrar esas frases como:” no puedes, no estás a la altura”, “seguro que es mejor que yo”, “¿para qué?. Pero está claro que cuando las encuentras puedes mirar tu vida con otras lentas y ver la importancia que tienen nuestras emociones;  hay que darle gracias por existir porque son un aviso, las emociones en si no son el problemas sino son una señal o un aviso de qué algo hay que solucionar. ¡Bienvenido miedo que me avisa que no tengo recursos! ¡Bienvenido a la alegría que te recuerda tus logros!

                El  descubrir este mundo ha sido un regalo para mí, un enorme regalo que yo elegí y decidí, quiero seguir en este camino para dar a conocer esto a los demás, ya que es vida y energía.


                                                        María Fernández García de Zuñiga